Lubrican la superficie ocular, aportan oxígeno y nutrientes a la córnea, ayudan a eliminar cuerpos extraños y alérgenos… Y, además, expresan emociones. Ya lo decía The Cure: Boys Don’t Cry. Durante generaciones se transmitió como una especie de verdad biológica aquello de que los hombres no lloran, cuando en realidad era una construcción cultural que durante...