La mítica campeona recordó la importancia de parar. «Ya no es una debilidad». Lo hizo en la cuarta edición de The Future Health Event, organizado por Sanitas.
Simone Biles, considerada una de las mejores gimnastas de todos los tiempos, sorprendió al mundo durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 al tomar una decisión poco común en el deporte de élite: detenerse. Cuando parecía estar en la cima de su carrera y todas las medallas estaban a su alcance, decidió retirarse de varias finales debido a un bloqueo mental conocido como twisties, una condición que afecta la orientación y el control del cuerpo en disciplinas acrobáticas. Su decisión generó debate, pero también abrió una conversación global sobre la importancia de la salud mental.
Durante su participación en la cuarta edición de The Future Health Event, organizada por Sanitas, Biles afirmó que hoy dar prioridad a la salud mental ya no debe considerarse una señal de debilidad, sino de fortaleza. Compartió abiertamente su experiencia con la terapia psicológica, explicando que no siente vergüenza de buscar ayuda profesional y que ese acompañamiento ha sido fundamental para recuperar su bienestar y rendir nuevamente al más alto nivel.
La campeona olímpica explicó que el proceso de recuperación no fue inmediato. Después de Tokio necesitó tiempo para reconstruir la confianza en sí misma y volver a sentirse segura en la competencia. Gracias al apoyo de su equipo y al trabajo constante en su salud emocional, pudo regresar a la élite deportiva en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde volvió a demostrar su grandeza conquistando nuevas medallas.
Más allá de sus logros deportivos, Biles destacó una enseñanza que considera esencial: el bienestar verdadero requiere equilibrio mental, emocional, físico y personal. Según explicó, una mente estable es tan importante como la preparación física, y aprender a reconocer los límites propios puede ser una de las decisiones más valientes que una persona tome.
Su historia se ha convertido en un poderoso ejemplo para millones de jóvenes y adultos que enfrentan ansiedad, estrés o agotamiento emocional. En una cultura que muchas veces premia el rendimiento por encima del bienestar, Biles recordó que detenerse para cuidar la salud mental no significa rendirse, sino prepararse para regresar más fuerte.
Al finalizar su intervención, dejó un mensaje especialmente relevante para las nuevas generaciones: “Tenéis que cuidar de vuestra mente igual que del cuerpo. Confiar, tener sueños y hablarse a uno mismo de manera sincera”. Su testimonio demuestra que una de las victorias más importantes no siempre ocurre en una pista o en un podio, sino en la decisión de proteger la propia salud mental y pedir ayuda cuando es necesario.























