Crece el uso de pantallas entre niños y adolescentes: el 70% le dedica más de tres horas al día
El último estudio PASOS, realizado por la Pau Gasol Foundation, subraya cómo se ha disparado el abuso de las pantallas entre los menores: gastan dos meses al año.
El uso de pantallas entre niños y adolescentes se dispara: el 70% le dedica más de tres horas al día, en concreto 215,5 minutos de media; ya que entre semana se alcanzan los 186,9 y los fines de semana suben hasta los 287,1. El último estudio PASOS, realizado por la Pau Gasol Foundation, subraya cómo se ha disparado el abuso de las pantallas entre los menores: gastan hasta dos meses al año frente a ellas.
El trabajo ha medido el uso-abuso de móviles, tabletas, ordenadores y televisión de un grupo de más de 6.000 menores con datos recogidos en 2023. Santiago F. Gómez, médico y director ejecutivo de Gasol Foundation, menciona cómo el abuso de las pantallas repercute en la educación, «sobre todo desde la pandemia de covid, que supuso un punto de inflexión». En España, el 86% de los adolescentes acude a centros educativos donde el móvil está prohibido, frente al 45% de media de la OCDE. «Las pantallas son un factor disruptor en la salud de los menores, dentro de la galaxia de los hábitos saludables de vida», añade este médico.
Datos de consumo: los dispositivos móviles lideran el exceso
Lo que más ha aumentado es el uso de dispositivos móviles: teléfonos y tabletas. Dedican un promedio de más de 3 horas y media al día (215 minutos al día), que supera la media máxima de tiempo (120). «Eso son dos meses al año», sumaba Paula Berruezo, coordinadora técnica de Gasol Foundation. Por sexos, ellos abusan más, pero «se percibe un aumento en ellas», añade Berruezo. Los adolescentes son los que más tiempo les dedican.

Desde los primeros cursos ya se ve el impacto: en tercero de primaria ya se superan los 120 minutos al día y se elevan por encima de los 300 en 4º de la ESO. «En el acumulado anual sería el mismo que el período vacacional», subraya Gómez. Sobre el tipo de uso Berruezo espera que en los siguientes análisis puedan distinguir entre un uso creativo y recreativo, y el impacto de los mismos en los menores. «Sabemos que la ciencia es lenta, pero solo con los datos científicos validados podemos hacer una buena radiografía de todo», añade Gómez.
Brecha social y consumo energético del abuso de pantallas
Por rentas medias y entornos familiares, se observa que los menores menos favorecidos abusan más de ellas: hay más de 50 minutos al día de diferencia desde un extremo, sin estudios, a universitarios. «Aunque vemos un cierto efecto techo epidemiológico», advierte Gómez.
Dejar las pantallas a un lado y limitar su uso a los 120 minutos recomendados ahorraría 2.559.482 kWh/día, «lo que equivale a 1,5 veces el consumo eléctrico anual de Andorra», pone como ejemplo Gómez.
«Los comportamientos de salud en la infancia nos marcan toda la vida y nuestro entorno, también». Con estas palabras Pau Gasol pone el foco en el propósito del estudio, que busca conocer cómo viven nuestros menores españoles «para ver cómo actuar en cada caso».
Relación entre el sedentarismo digital y la obesidad infantil
Desde el Ministerio de Sanidad, Mónica García argumenta que estos estudios, «tomando la obesidad como punta del iceberg», sirven para conocer cómo viven nuestros menores: el 55% de los niños con obesidad serán adolescentes con esta enfermedad; el 80% de los adolescentes con obesidad lo serán de adultos.
«Queremos poner el foco en la importancia de los determinantes sociales», recalca García, y sostiene que «esto no puede ser solo una responsabilidad individual, sino de la sociedad», porque «desde las pantallas los menores son bombardeados por anuncios de comida poco saludable», añade la ministra.
A través del estudio ESTUDES también se pone el foco, como sostiene la responsable sanitaria, en el uso y abuso de las pantallas: el 19% de los menores entre 14 y 18 años manifiesta un uso problemático de las redes sociales, el 84% juega a videojuegos y el 5,2% muestra un trastorno de adicción.
Al hilo de esto, Gómez comenta que «en próximas ediciones vamos investigar qué hay detrás del exceso de minutos frente a las pantallas, porque sabemos que hay comportamientos adictivos«.
«Las pantallas marcan el ritmo de nuestra vida» y son «el espejo de nuestra sociedad», ha remachado Gasol durante la presentación de los datos.
¿Cuáles son las recomendaciones de uso?
Las pantallas forman parte de nuestra sociedad actual. Y por eso, desde organismos e instituciones internacionales y nacionales, se establecen recomendaciones para el uso de pantallas durante la infancia y la adolescencia. Estas pautas varían según la edad y el organismo, y, en general, desaconsejan su uso en los primeros años de vida. A partir de esta edad, recomiendan limitar el tiempo de exposición y ofrecen orientaciones sobre su uso.
Específicamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el tiempo sedentario dedicado a pantallas en menores de 2 años y, entre los 2 y 4 años, recomienda un máximo de una hora diaria, destacando que cuanto menos tiempo, mejor. La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda no utilizar pantallas hasta los 2 años (exceptuando videollamadas familiares); limitar su uso a un máximo de una hora al día hasta los 6 años; y, a partir de esta edad, no establece una cifra concreta.
Las recomendaciones de Canadá, Australia, Francia y Alemania también presentan diferencias según la edad y el tipo de uso. La Canadian Paediatric Society y el Australian Government Department of Health, Disability and Ageing recomiendan, para los niños de entre 2 y 5 años, limitar el tiempo de uso sedentario y recreativo a aproximadamente una hora diaria o menos.
Para la población de 5 a 17 años, tanto las Canadian 24-Hour Movement Guidelines como las 24-Hour Movement Guidelines for all Australians establecen un máximo de dos horas diarias de tiempo recreativo dedicado a pantallas, excluyendo, en el caso de Australia, el tiempo dedicado durante las actividades escolares.
Fuente: Pilar Pérez, El Mundo, Madrid






















